En el control de boca de pozo, el instrumento de medición muchas veces no puede estar montado directamente sobre el punto de proceso: la presión es demasiado alta, el acceso es limitado, o simplemente conviene alejar el transmisor de la zona más expuesta. Cuando eso pasa, la distancia entre el punto de medición y el instrumento se resuelve con un capilar — y cuanto más larga la distancia, más exigente se vuelve fabricar un sistema que seguir siendo preciso.
Para este proyecto, JMH fabricó sellos bridados de alta presión con un capilar de 4 metros, sobre los que se montaron transmisores de presión marca Schneider. La carga y calibración del conjunto se realizó con silicona DC200, un fluido de relleno estable en presión y temperatura, clave para que una columna capilar de esa longitud no pierda exactitud en la transmisión de la señal. Cada equipo se entregó con su certificado de calibración correspondiente, dándole al cliente la trazabilidad que exige un elemento de control en boca de pozo.
Este caso es un buen ejemplo de una de las fortalezas de fabricación propia de JMH: integrar sellos de alta presión hechos a medida con transmisores de terceras marcas, resolviendo geometrías de instalación complejas sin resignar precisión ni trazabilidad.
Producto JMH: Sellos bridados de alta presión con capilar de 4 m, carga y calibración con silicona DC200, certificado de calibración incluido



Sellos bridados de alta presión con capilar de 4 metros para control de boca de pozo